martes, 30 de agosto de 2011

HISTORIA Y EVOLUCIÓN DEL CÉSPED ARTIFICIAL

Aunque los primeros modelos de Césped Artificial se tejieron durante los años 60 y 70 en USA a fin de posibilitar el juego sobre superficies de hierba en estadios cubiertos, una de las principales ventajas de este producto respondía a la demanda de aumentar el número de horas de uso. Actualmente la hierba sintética, ya introducida comúnmente en los terrenos deportivos, es también instalada de forma habitual como pavimento decorativo en áreas residenciales, educativas, comerciales y paisajísticas.

CESPED ARTIFICIAL BEISBOL

CÉSPED ARTIFICIAL DEPORTIVO

El Césped Artificial comenzó a conocerse tras la instalación de este producto en 1966 en el estadio Astrodome de Huston, Texas. Un césped de muy baja altura fabricado a partir de hilos fibrilados de poliamida (PA) e instalado sobre una base elástica.  Este estadio se decantó por el uso de este producto debido a que se trataba de un espacio cubierto, sin sol ni aire, y a fin de convertirse en un recinto multi-usos. Desde entonces el Césped Artificial comenzó a evolucionar, apareciendo cada vez más instalaciones de béisbol y fútbol americano en USA y de fútbol en Europa.

CESPED ARTIFICIAL RUGBY

A comienzos de los años 70 se desarrollaron productos a base de fibras de polipropileno (PP), menos resistentes que la poliamida pero también menos abrasivas, las cuales reducían considerablemente el riesgo de quemaduras en los jugadores. Durante este periodo, el césped artificial deportivo siguió instalándose sobre con una base flexible para mejorar la absorción de impactos. Este tipo de sistema es lo que se conoce hoy en día en el sector como la primera generación del Césped Artificial.

La segunda generación, instalada a finales de la década de los 70 y principios de los 80 en los Juegos Olímpicos de Montreal para Hockey y en destacados clubes como el Queens Park Ranges, Stirling Albion o el Luton Town, entre otros, para fútbol; consistía en un sistema muy similar al inicial, diferenciándose por un aumento de la altura del pelo de la moqueta (hasta 30mm), que se lastraba o rellenaba con de arena de sílice para mejorar el deslizamiento del calzado y evitar así el aplastamiento de las fibras.

CESPED ARTIFICIAL HOCKEY

A pesar del aparente éxito de la hierba sintética, la década de los 80 fue casi crucial, pues se puso en duda la permanencia del césped artificial para fútbol en las ligas oficiales. Los hinchas y jugadores de este deporte comenzaron a mostrar su descontento hacia este tipo de pavimento por diversas razones: El bote de la pelota era imprevisible, los jugadores debían utilizar un calzado alternativo al que acostumbraban, la fatiga era mayor en comparación con el césped natural, se sufrían lesiones debidas a la dureza y abrasividad del pavimento y la estabilidad dimensional de éste no era la adecuada.

La reputación del Césped Artificial se vio deteriorada en cuestión de meses.


CESPED ARTIFICIAL FUTBOL

El sector, viéndose resentido por prestigio alcanzado de la hierba sintética, se vio obligado a buscar nuevas alternativas y a invertir en el desarrollo de nuevos materiales y sistemas constructivos para tratar de renacer. Y así fue, pues a principio del siglo XXI el Césped Artificial resurgió, apareciendo en 1997 la llamada tercera generación, la cual ha ido evolucionando y persiste hoy en día. Se trata de un Césped Artificial más seguro, más resistente, y de características más próximas a las de la hierba natural.

De fibras de hasta 60mm de altura, la tercera generación del césped sintético se diferencia actualmente de sus predecesoras por la incorporación de fibras de polietileno (PE) de muy baja abrasión y mayor durabilidad que el polipropileno (PP), por contar con hilos de una única estructura -los monofilamentos-, y por agregar, sobre la arena de sílice, caucho granulado como relleno adicional.




Este nuevo sistema, ha aportado diversas mejoras en el terreno de juego: Menor abrasión, mayor amortiguación y capacidad de absorción de impactos, mayor durabilidad y en consecuencia, una mayor aproximación a la hierba natural. El perfeccionamiento del diseño y estructura del Césped Artificial ha supuesto notorios avances para la salud de los jugadores (reducción del número de lesiones, menor sensación de fatiga…), y un considerable ahorro de los gestores de las instalaciones deportivas.

Por último cabe destacar  la introducción de los monofilamentos texturizados en la tejeduría del Césped Artificial, los cuales combinados con el resto de fibras (fibriladas o monofilamentos), ofrecen una mayor amortiguación al producto y contribuyen a que el relleno de arena y/o de arena y caucho se desplace con mayor dificultad.


CESPED ARTIFICIAL GOLF

CÉSPED ARTIFICIAL DECORATIVO

En cuanto a la utilización de césped sintético decorativo en zonas residenciales y paisajísticas, el Césped Artificial Decorativo también ha sufrido importantes cambios en su evolución,  mayores que los del deportivo. Dichos cambios se han producido tan recientemente que todavía es habitual encontrar personas que se sorprenden al contemplar los últimos productos que han ido aparecido en el mercado.

El Césped Artificial Decorativo tuvo su origen a principios los años 80, década en la que se puso de moda el uso este producto. Se instalaba corrientemente en bordillos de piscina, guarderías, escaparates, obras teatrales, etc.


CESPED ARTIFICIAL JARDINERIA

Este tipo de césped estaba formado por finos hilos fibrilados de polipropileno (PP) tejidos, mediante el sistema de fabricación tufting, a alrededor de unos 7mm de altura. Las garantías de esta moqueta eran casi nulas y su precio era considerablemente económico en comparación con los productos actuales. Esta moqueta verde causaba simplemente una sensación natural de forma visual, por su color, pero en ningún momento era comparable a la hierba por su tacto, estructura o confort. Su fin era meramente decorativo y la instalación requerida muy básica: se encolaba al pavimento o sencillamente se dejaba caer.

CESPED ARTIFICIAL PAISAJISMO

Tras el boom del Césped Artificial Deportivo en los años 90, varios fabricantes decidieron apostar por la introducción del producto en el mundo del paisajismo y de la jardinería, utilizando el mismo sistema de fabricación, pero sin la necesidad de relleno de caucho. Pero al Césped Artificial Decorativo todavía le quedaba mucho camino por recorrer porque las fibras existentes todavía eran todavía ásperas y no conseguían dar ese aspecto natural que cualquier propietario desearía en su jardín.


En la actualidad y desde el año 2000, con la aparición de los nuevos tipos de fibras más suaves, más resistentes, menos abrasivas de polietileno (PE); y el surgimiento de nuevos fabricantes en el sector, el Césped Artifcial ha ido evolucionando hasta simular casi a la perfección el natural, ofreciéndose garantías de más de 5 años de vida.

HISTORIA DE LA EMPRESA DOMENECH HNOS.

Doménech Hermanos | Fachada Fábrica
 Muro del Alcoy, 2001  

Doménech Hermanos hoy en día, es una empresa familiar de la industria textil que dedica sus esfuerzos a la fabricación y comercialización de: Césped Artificial, moquetas de alta gama y textiles técnicos.

Si a D. José  Doménech, su fundador, le hubiesen dicho en
1899 que la empresa que estaba a punto de crear seguiría su actividad ininterrumpidamente durante más de un siglo, probablemente nunca lo hubiese imaginado, y es que, para comprender la evolución de Doménech Hermanos durante todos estos años, es necesario remontarse a dicha época.

A finales del siglo XIX Don José Doménech, carpintero de oficio y trabajador en la reparación de maquinaria en una empresa fabricante de sombreros, tuvo la oportunidad de conocer un tipo de fabricación en la que la materia prima (pelo de conejo y de caballo), presentaba dificultades de manipulación, considerándose como una actividad puramente artesanal.

Aplicando los conocimientos adquiridos en su trabajo, junto con su habilidad como artesano, D. José  Doménech creó y diseñó un conjunto de máquinas para enfieltrar lana. En 1902 aparece la patente de la ingeniosa invención concedida a su favor.

Tiempo después, Rafael, Antonio y José Doménech, nacieron en aquella fábrica de fieltros fundada por su propio padre, aprendiendo a amar la profesión y encariñándose por una industria textil en constante evolución. Del mismo modo lo hicieron sus hijos, y los hijos de sus hijos…



De izquierda a derecha: José Doménech Blanes (fundador), Antonio Doménech Botí, y los hermanos Anotnio y Emilio Doménech Pastor
Mediante la honradez, la dedicación, y un gran espíritu pionero, cada generación amplió y mejoró la fábrica heredada, para cedérsela más tarde a sus descendientes, siguiendo los valores de responsabilidad y compromiso que les habían sido inculcados.
Doménech Hermanos, como es normal a lo largo de la historia, pasó por diferentes avatares, y terminó convirtiéndose en Sociedad Anónima el 1 de Septiembre de 1967. Ya en 1975, se adaptaron nuevas tecnologías con la posibilidad de fabricar y comercializar nuevos productos.


Fotografías de las antiguas fábricas de DOMÉNECH HNOS. Derecha: Alcoy, 1902. Izquierda: Muro del Alcoy, 1967
En 1986 Doménech Hermanos fabrica una amplia oferta de productos, con estilo más libre, más creativo y  más innovador.
Los hábitos comerciales cambiaron, produciendo diversos tipos de moquetas, murales y césped artificial. La empresa, en un abrir y cerrar de ojos, se había adentrado en el mundo de la automoción, el calzado y la decoración, actividad que les dio prestigio a nivel nacional e internacional.
Potenciando cada uno de sus productos, Doménech Hermanos logra diversificar los mercados y atesora una extensa cartera de clientes. La inversión y el trabajo continuo, se reflejan en la constante inversión en maquinaria punta que albergan sus instalaciones.

Desgraciadamente, durante la madrugada del 30 de Diciembre de 2000, la fábrica sufre un voraz incendio que deja todo reducido a un montón de ceniza y chatarra.
Este suceso, hizo tambalear tanto los ánimos de los empresarios, como los de de sus colaboradores; pero la tradición, el carácter industrial, la historia de la firma y la experiencia acumulada a lo largo de tantas décadas, fueron la clave para reanudar la labor que tanto esfuerzo había supuesto. Doménech Hermanos cobra fe y esperanza, y se embarca en la reconstrucción y puesta en marcha de un gran sueño: Una fábrica textil tal y como la que ya existía, pero con las mejores condiciones técnicas del mercado.
En 2001, la centenaria fábrica vuelve a cobrar vida destacando por la versatilidad y modernidad de la industria adaptada, única en España y con incipiente implantación en los países más desarrollados tecnológicamente.

Doménech Hermanos Rame

Sus instalaciones incorporan:
- La Sección de punzonados, para la producción de diversos tipos de no-tejidos
- Las Secciónes Tufting, destinadas a la fabricación de moquetas personalizadas de alta gama y césped artificial
-  Y unos avanzadísimos procesos de acabado: presecaje, rame (u horno de reticulación), tundosa, estampación, etc. que confieren la resistencia y calidad final a todos los productos de la firma.
Desde entonces, los productos fabricados y el servicio prestado en las instalaciones de Doménech Hermanos, pasan a diferenciarse por la más alta calidad y rapidez, llevando a la empresa a vivir su mejor momento y a seguir creciendo.
Con 125 años de historia, Doménech Hermanos sigue dedicando su labor al progreso de la industria textil, habiéndose convertido en un importante referente del sector.

Doménech Hermanos - Detalle Fábrica